Provincia trajo financiamiento, pero la industria reclama competitividad

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La inauguración de la Fiesta de los Pescadores atrajo a diversas autoridades que no quisieron llegar a la ciudad con las manos vacías; sobre todo a partir de los pocos movimientos que se advierten en el muelle para movilizar la flota.

Los efectos de la quita de retenciones y la reposición de los reintegros a las exportaciones todavía no se tradujeron en un mayor grado de actividad. De allí que desde el Gobierno piensan en inyectar financiamiento y ver sin logran poner en marcha la rueda.

Los empresarios creen que la problemática es más profunda y advierten que la clave es recuperar niveles de rentabilidad. Las posiciones quedaron expuestas en la reunión que representantes de ambas partes mantuvieron ayer por la tarde en la sede de la Dirección de Control de la Actividad Pesquera.

De la reunión participaron el subsecretario de Pesca de la Nación, Tomás Gerpe; el subsecretario de Agricultura, Ganadería y Pesca bonaerense, Miguel Tezanos Pinto; el director de Pesca en Provincia, Francisco Di Leva; el gerente de Banca Agropecuaria del Banco Provincia, Rubén González Ocantos; y el subgerente de la departamental Mar del Plata, Gustavo Arias.

Por las cámaras asistieron Oscar Fortunato (Cepa), Fernando Rivera (Caipa), Mariano Retrivi (Costeros), Diego García Luchetti (Cámara de Armadores), Mariano González (Udipa), Fernando Mellino (Cafrexport), Rubén Burkhard (Coomarpes) y Franco Boccanfuso (Costeros y Rada /Ría), entre otros.

Instrumentos de financiación

La herramienta más importante que trajimos es el fideicomiso, que lo constituimos entre el Bapro Mandatos y el ministerio de Agroindustria por instrucción de la gobernandora Vidal. Es un instrumento que comprende distintos subelementos que pensamos pueden ayudar al sector”, le explicó a Pescare.com.ar Tezanos Pinto.

Es un fondo de 200 millones de pesos. En principio, nació como un fondeo rotatorio al 5 por ciento más el 1,5; pero además comprende otras herramientas. Por caso, se va a aplicar para subsidiar tasas en algunas líneas de crédito que tiene el Banco Provincia como Pactar Pesca y la Línea Pesca.

“Además, vamos a ver si descontamos cheques para la cooperativa Coomarpes para que las lanchas puedan cobrar contado o a veinte días, en lugar de a 120. También está la financiación del combustible, que hoy tiene un fondo de 1 millón de pesos (por empresa), pero que se puede ampliar”, señaló el subsecretario.

Mirada empresaria

La iniciativa fue bien recibida; aunque empresarios y armadores contrapusieron una mirada más cruda sobre la coyuntura: “El problema que tenemos no es financiero, sino económico. Más trabajamos, más plata perdemos. Ya nos aumentó el combustible un 8 por ciento en los primeros días de enero. Si no recuperamos competitividad, la financiación puede ser un salvavidas de plomo”, expuso Retrivi.

Como ejemplo, mencionó que los barcos costeros hoy no pueden salir a buscar corvina a partir de la caída del mercado africano y con la flota uruguaya operando con ventajas económicas.

Por su parte, Rivera volvió a exponer las dificultades que supone el incremento de las alícuotas de las ART, que hoy bordean el 25 por ciento de la masa salarial en algunos casos. También planteó la necesidad de no seguir pagando la tasa y el IVA sobre el gasoil.

En tanto, Fortunato hizo referencia a una presión fiscal que sigue siendo importante, reconociendo los esfuerzos realizados hasta acá por el nuevo Gobierno. “Necesitamos cambiar la ecuación económica. Hay que cambiar la estructura impositiva, cambiar el costo laboral sin afectar el salario de los trabajadores y terminar con la industria del juicio. Hace mucho tiempo que acumulamos estos problemas”, dijo.

En esa misma línea se manifestó Ciciotti: “Bienvenido el crédito, pero no podemos competir; el problema es económico. Hoy debe haber no más de diez barcos pescando”, enumeró. Como respuesta, Gerpe se comprometió a insistir frente a Economía y la Superintendencias de Riesgos del Trabajo con estos temas.

El avance de China

El avance de los capitales chinos también circuló en la mesa porque la Argentina paga un arancel de ingreso a ese mercado del 24 por ciento; mientras que los orientales que operan aquí entran sus productos con arancel cero y trabajan con combustible subsidiado. La combinación de factores deviene en la compra de barcos y plantas.